MARADONA, ESE FUEGUITO INALCANZABLE: Un pibe que atravesó el fútbol desde lo social, cultural y político

Diego Maradona
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Hoy el mundo vive inexplicables sensaciones, desde Ushuaia a la Quiaca, del Estadio Azteca a Nápoles, una mirada villera y popular caminando por el mundo, esos pasos sin frontera y con esperanza, al estilo Eduardo Galeano1 “mi sur es mi norte”. Esas emociones encontradas y desencontradas llevan un nombre, Diego Maradona, ese pibe que gambeteo desde abajo y que incomodó a los profetas del odio2, esos del pasado reciente. 

Taquito y gambeta fue más que fútbol, fue clase social y política, no fue indiferente al contexto histórico mundial, tomó partido, eligió estar del lado del pueblo, del bloque de los oprimidos y movilizarlos para una batalla más justa e igualitaria. El no estar del lado de los poderosos o de aquellos que en términos gramscianos3 actúan desde el peso muerto, fastidia y llorisqueo de eternos inocentes que al final son los que mantienen a esa minoría, cadena burguesa-imperialista y solo reproducen la desigualdad en todos los espacios por donde caminan. A diferencia de otros, fue único, no manchó la pelota/camiseta, no manchó su identidad y convicciones. Hizo del fútbol un camino de inclusión. 

Una vez más, quieren cancelar desde diferentes ámbitos a una figura popular, que en el peor momento histórico supo despertar en el tejido social alegría, sueños y esperanzas. Es que a algunos les cuesta aceptar otros tipos de narrativas e interpelaciones, la narrativa de ese otro, de la periferia-América Latina y es que esta narrativa, desde la villa rompe con la figura o narrativa dominante “blanco, burgués y del centro” interpretando la vida social, política y cultural, ya lo decía Mignolo, Barrancos, Fanon, entre otros de la teoría descolonial que, mirar nuestra historia es visibilizar ese proceso de colonización de poder, saber, cuerpos y mentes que nos ha marginalizado, esto hasta cierto momento histórico se naturalizó y reprodujo sin embargo tenemos a los desobedientes, que desde el futbol, el Diego se animó a interpelar y cuestionar a la modernidad/globalización y todo lo que estas acarrean. 

La revolución desde el fútbol y lo cotidiano hacia todas las esferas, Diego no fue tibio fue partidista, sin miedo. Y siento-sentimos como esa consciencia ha permitido ir más allá de lo futbolístico, su mano acaricio la pelota haciendo el milagro contra los ingleses, pero también su mano nos ayudó a imponernos al ALCA; a reivindicar el golpe de Estado en Bolivia; a tomar una postura en contra de la clandestinidad y a favor de la legalización del aborto; su respaldo al aporte solidario; su constante reivindicación por la soberanía de las Malvinas Argentinas y acompañamiento en la lucha de las abuelas y madre de Plaza de Mayo (..) fue un futbolista idóneo para el mundo pese al odio de los ricos, conservadores y FIFA, ese idóneo marco la historia para siempre, nos marcó el camino a seguir pese a sus aciertos y errores pero como dice Fidel Castro, la historia lo absolverá. 

Y seguimos escuchando-leyendo como les incomoda la figura del 10, vivo o muerto les incomoda desde diferentes ámbitos por su rebeldía auténtica, dando la cara-sin grises.  Y aquí haré un paréntesis para llamar a la reflexión colectiva, comparto y me adhiero al análisis de nuestra compañera- socióloga Johana Lacour4, quien escribe feministas: bienvenida la contradicción, donde plantea algunos interrogantes y respuestas, parte de una pregunta clave, ¿De qué puede estar hecho nuestro feminismo si no es de la contradicción misma?, pero ¡claro! De la contradicción de la vivencia cotidiana, de la complejidad de las violencias, de lo que dudamos y evaluamos juntas. Pero una gran contradicción es la que se enfrenta cuándo son responsables del ejercicio de las violencias quienes transitan el mundo de lo público, de la cultura popular, de figuras públicas que despiertan sentimientos en el tejido social vinculadas a la esperanza, al hinchismo futbolístico, la identidad nacional. ¿Qué hacer? es la pregunta que resuena. ¿Cancelar el sentimiento popular?

Nuestra compañera, humildemente piensa que tenemos que cuestionar la cultura de la cancelación, pero también que tenemos que construir todos los esfuerzos posibles para que esos sentimientos se vinculen a otros núcleos de sentido.  Si la violencia ejercida por Maradona no viene siendo cuestionada, no es Maradona, ni son los varones en su totalidad, es el sistema que todes sostenemos cada día. Con cancelar no transformamos nada, simplemente queda satisfecha nuestra necesidad de no sentir contradicción. Al mismo tiempo nos invita a analizar nuestras contradicciones como sociedad y dice que, contradicción no es perdón, ni hacerse la boluda, ni mucho menos no transformar. Contradicción es asumir que “lo idolatrable” no es más que características de la masculinidad hegemónica que todes portamos, con diferentes niveles de co-responsabilidad, con mayores o menos niveles de poder, o con ningún poder. La violencia es sistémica, con lo cual, es ese sistema de desigualdades lo que hay que transformar y cancelar.

La socióloga santiagueña nos pone de manifiesto sentires y pensaremos que nos atraviesan como colectividad feminista, cancelar a Maradona desde los feminismos, hoy, que se murió, por ahí nos deja tranquilas, ¿qué pasa con todas las razones que llevaron a la incuestionabilidad de Maradona como figura popular? Ahora bien, por otro lado, creo que hay que mirar a nuestrxs ídolos en clave histórica y revisar cuánto de valorable hay que alguien con tanto poder no haya estado nunca del lado de lxs poderosxs, que de pobre a ídolo haya podido inclinar la balanza, algunas veces, para lo que son nuestras batallas cotidianas.  Nuestro feminismo tiene que poder interpelar desde la paciencia, la firmeza, la necesidad de reparación, la vocación de reparación, desde la escucha conducente, pero creo, humildemente, que nunca desde la cancelación y el castigo por el castigo mismo (..)

Maradona, el 10 del mundo, no ha muerto, vive en las canchas-calles, vive en las movilizaciones y reuniones, esa de asado, café, ollas populares – de pelotas, canciones y libros, en la voz y memoria del Pueblo, en la diversidad que quisieron invisibilizar y no pudieron. Es eterno, hizo lo que nadie hará, DIEGO MARADONA ES ESE FUE IMPOSIBLE DE APAGAR.

1 Eduardo Galeano, las venas abiertas de América Latina. 
2 Los profetas del odio y la yapa (La colonización pedagógica) de Arturo Jauretche.
3 Antonio Gramsci. Odio a los indiferentes. 

4 Johana Lacour es oriunda de Santiago del Estero – Argentina, socióloga y feminista. Forma parte de los colectivos de mujeres Mala Junta, Ni Una Menos y Patria Grande.  Integrante del Equipo de Investigación Género Política y Derechos.

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Julio Cesar Luna

    Indudable Sentimiento plasmado por la autora propio de la Sensibilidades devquienes tienen sus Orígenes en El Pueblo…Pueblo que va mas allá del Sentir Argentino …Pueblo de Diego…esencia misma GRACIAS MARILI

  2. Sonia Jorge

    Maradona , lloro el mundo , dolor afectiva , sensibilidad ,Diego Armando Maradona es Pueblo …. se nos fue uno denosotros .💔😢

  3. Balta

    Excelente nota! El Diego es como el intelectual orgánico pero del fútbol.
    Viva Diego y viva el Pueblo! ✌🏾

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