MANIFESTARNOS ES UN DERECHO

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El viernes 12 de Marzo en Santiago como todos los Viernes desde el inicio de la Revuelta de Octubre 2019, se realizan manifestaciones en la renombrada por el Pueblo Plaza dignidad, ex Plaza Italia. Ubicada en la Alameda, avenida principal del centro de Santiago. Lugar que desde el inicio de la Pandemia en marzo del 2020 es resguardado y custodiado diariamente y las 24 horas del día por Carabineros.

El 12 de marzo la Plaza de la dignidad no pudo ser recuperada por los manifestantes, la estrategia policial fue sacar a más de 1000 efectivos policiales en el cuadrante para no permitir el acceso a las personas, estaban presente la infantería, policías a caballo, tanquetas, carro lanza aguas. Este viernes a diferencia de los pasados se notó la presencia policial, la violencia y la represión a gran escala. Hubo ataques desde el primer momento a manifestantes, brigadas de salud violando los protocolos nacionales e internacionales, hostigamiento y acoso a prensa independiente y observadores de derechos humanos. Uso de químicos y gases fuera de toda norma internacional e incluso nacional, provocando graves lesiones y quemaduras a manifestantes, sin saber aún cuales pudieran ser las consecuencias a futuro.

El derecho a manifestarse no se está cumpliendo. No si te presentas contario al actuar del gobierno de Piñera, a sus leyes que criminalizan la protesta social, al manejo que se ha realizado de la Pandemia, a la desigualdad social, a la injusticia. Hay grupos que son protegidos por la policía política en Chile, que pueden ocupar espacios que para las demás personas son negados. Y esto produce rabia, ¿por qué algunos si se les permite y se les protege y a otros se les reprime y persigue? Esta crisis social no se inicia el 18 de octubre con la revuelta, ese 18 fue la explosión de años de aguantar de un Pueblo que se consume en el abandono, segregación y pobreza. Todos los gobiernos de turno sean de izquierda o de derecha desde “la vuelta de la democracia”, en los años 90, han permitido que en la actualidad estemos en esta situación. La impunidad con que actúan las fuerzas armadas desde la Dictadura, y que se ha perpetuado en “democracia” es un elemento que en estos días sigue apareciendo. Desde el inicio de la revuelta en el 2019 se presentaron 8581 causas por violación a los DDHH, 3050 fueron cerradas sin formalización alguna.  Hasta febrero del 2020, 459 personas fueron víctimas de heridas oculares y 34 personas con estallido y pérdidas oculares por impactos de balines y lacrimógenas.

Hasta diciembre del 2019 hubo un total de 18.638 detenciones por participar en las diversas protestas, de las cuales 2950 eran Mujeres y 15.736 hombres. Todavía hay presos políticos en las cárceles nacionales, algunos ya sentenciados, otros con prisión preventiva de más de un año de duración.

Durante revuelta en el 2019 el INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos), recibió 257 denuncias por violencia sexual ejercida por agentes del Estado contra manifestantes, mientras que Fiscalía recibió 1.559 denuncias de violencia policial contra mujeres.

A finales del año pasado se aprueba la Ley anti protesta, que entre otras cosas menciona que por manifestarse y realizar barricadas o lanzar piedras te podrían costar 5 años de prisión (la misma condena por asesinato). A principios de este mes y por acuerdo de senadores y diputados se aprueba la militarización del Wallmapu (territorio Mapuche). Donde se presenta un alto porcentaje de policías y militares que participan en allanamientos a comunidades Mapuche y a territorios en recuperación, haciendo uso de la Ley Antiterrorista, que ha encarcelado a comuneros Mapuche durante años. En Chile se violan, de manera sistemática, los derechos humanos.

Leyes represivas, criminalizadoras, educación segregadora, privatización de recursos naturales, avanzada fascista, una clase política que no tiene el respaldo de la ciudadanía, un presidente que gobierna con un bajo porcentaje de aprobación, con una oposición silenciada y disminuida, donde se otorgan grandes recursos a Carabineros para comprar más carros lanza aguas y carros blindados para reprimir con la complicidad del gobierno y de todos los políticos.

En chile hay un crisis política y social que se intenta esconder y apagar para seguir perpetuando un modelo social y económico que solo les sirve a unos pocos.

El derecho a revelarnos es legítimo, y el Pueblo consciente y organizado lo está ejerciendo.

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